Viejera

En varios posts he dicho que la edad elegida para el resto de mis días son los 26 años, pero para mi sorpresa, ese querido, pequeño e indefenso numerito, se rehúsa a quedarse conmigo...

El primero de noviembre me ocurrieron 2 acontecimientos que son terribles en la vida de cualquier ser humano. La vida y el sistema de transporte me recordaron que los años mozos están por acabar.

La vida, porque la muy degenerada le dio por darme mi segunda cana! aprovecho para contarles que la primera cana fue encontrada en mi cabellera oscura hace exactamente un año, cuando Luisi y Meli vinieron a visitarme. Ya que estábamos en un templo (visitando la puerta budística para aquellos que me han leído desde el principio), yo aproveché e hice todo un ritual con incienso, cantos y bailes; y quemé la cana del demonio, la cual en teoría no debería volver a salir.
Pues aja! véanla acá de nuevo...

El sistema de transporte, porque hace 1 año que fui estudiante de nuevo, y con la malicia indígena que llevo por dentro (y por fuera) le hice trampa a Hong Kong y me cambié la fecha de nacimiento un par de añitos nada más, para así poder acceder al descuento de estudiantes que va hasta los 25 años.
Pues como si hubiera sido un complot de la peor calaña, el 01-11-15 el sonido al pasar la barrera con mi tarjeta del metro no fue "Pa Ni Num" como suele ser para las personas jóvenes, sino que a mis oídos llegó ese ensordecedor "PAN" para recordarme que el país de nunca jamás es solo ficción y que como decía mi abuela "esta viejera es muy horrible"


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